El Big Data debe ser atendido como una inversión en las organizaciones culturales, pero los mas importante es saber si la información es correcta para su organización.

Cada vez son más organizaciones culturales las que están tomando conciencia de la necesidad de acceder a grandes volúmenes de información – Big Data – sobre los consumidores que Internet y las nuevas tecnologías nos proporcionan.

Para ello existen herramientas que ofrecen la posibilidad de obtener datos cuantitativos para analizar el comportamiento de los usuarios en el mundo digital y estudiar cómo interactúan entre ellos con el objetivo de mejorar su participación, la cadena de comunicación y el funcionamiento de la organización, etc.

Según un estudio llevado a cabo por Selon Gartner, en 2013 el 64% de las empresas tenían pensado invertir en Big Data.  Esta tendencia ha ido aumentando sin parar, lo cual se debe en gran medida a los grandes volúmenes de información que se generan cada día en el entorno online.

Por este motivo, cada vez más empresas y organizaciones culturales apuestan por este tipo de soluciones digitales que pueden proporcionar grandes beneficios como la toma de decisiones en tiempo real basadas en el comportamiento de los usuarios, así como previsiones de todo tipo que pueden hacerse gracias al estudio de estas reacciones. No obstante, para que este tipo de análisis sean efectivos es fundamental que se sepan elegir los datos correctos e interpretarlos adecuadamente.

Filtrar y gestionar la información

En lugar de apresurarse e intentar analizar grandes volúmenes de datos de categorías irrelevantes, las organizaciones culturales deberían optar por organizar todos los datos que obtienen de manera coherente en función de sus objetivos. Además, de descartar aquellas fuentes que no ofrezcan datos completamente fiables para evitar tomar decisiones e ir en una dirección equivocada.

Ejemplo de la eficacia y del éxito

Aunque actualmente existen muchas fuentes que pueden proporcionar datos a las instituciones, las más válidas serán aquellas que marque la misma organización a partir de la venta de tickets, encuestas, análisis de las visitas a su web, etc. Si la organización dultural digitaliza todos estos datos puede obtener toda la información automáticamente y hacer un seguimiento de los espectadores mucho más eficiente, ya que el tiempo de trabajo dentro de la organización se reduce significativamente. Además la posibilidad de cometer errores es menor y el personal puede dedicar más tiempo al análisis de los datos.

Así pues, las organizaciones culturales deben atender a la inversión en Big Data, pero antes es importante saber si la información es correcta para su organización y beneficiosa para los objetivos que se pretenden invirtiendo en la forma de acceso a esa información.